MÉXICO Y CANADÁ SE UNEN CONTRA DE ESTADOS UNIDOS: ABUSO O JUSTICIA?
Estados Unidos, México y Canadá han mantenido durante años excelentes relaciones diplomáticas y comerciales, por eso a los presidentes y al primer ministro de estos tres países los llaman “Los tres amigos”. Pero esa amistad podría estar llegando a su fin, o por lo menos parece que ya asomó la cara el compadre incomodo de la vecindad.
Al punto que la semana pasada, Canadá se sumó a México en una queja oficial en contra de Estados Unidos, para combatir una posición de la administración de Biden que ambos países consideran ventajosa o coloquialmente dicho, gandaya. Mientras que Estados Unidos argumenta que está en su derecho por una diferencia de interpretación de criterios.
Asi como la producción de petróleo solía controlar al mundo, hoy quien controle el mercado global de la producción de chips controlara el mundo. Aunque las principales economías del mundo se están preparando para sustituir el petróleo por energías renovables, pero un mundo sin chips, paralizaría a cualquier economía.
Pero esa interpretación de criterios de la administración de Biden, podría costarle a México y a Canadá miles de empleos y multimillonarias perdidas económicas y por eso, ambos países se han unido ya para anunciar no solo una queja formal, sino represalias que podrían costarle de vuelta a Estados Unidos una perdida igual a peor a la de ambos países. Si te interesa saber que ha originado toda esta disputa, en qué consisten estas medidas y como podrían afectarte a ti no solo si vives en cualquiera de estos tres países, también en cualquier parte del continente americano, pues en este artículo te lo voy a decir.
Para explicarte el origen de la disputa de una forma muy sencilla, imaginémonos que eres el dueño de una gran tienda de bicicletas y tus vecinos producen partes y refacciones para bicicletas, si te unes con ellos podrías vender tus productos a un mejor precio, sobre todo si firmaras una especie de acuerdo con el gobierno para que las bicicletas que se fabrican en tu vecindario no pagaran impuestos, así producirían bicicletas a gran escala, le darías mas trabajo a tus vecinos y le iría muy bien no solo a tu vecindario, sino todo el que compre una bicicleta en tu comunidad, en lugar importar y comprar bicicletas desde países como China.
Algo así pasa con México, Estados Unidos y Canadá. En 1988 se comenzaron a poner de acuerdo para comercializar entre ellos a gran escala y depender menos de Asia y en 1994 entró en vigor el primer Tratado de Libre Comercio llamado TLCAN, que ahora se conoce como TMEC.
Y basados en nuestro ejemplo, aunque hoy la manzana de la discordia no son las bicicletas, si es algo parecido, los vehículos automotores, que son el producto más valioso comercializado entre los tres países.
Miles de empleos dependen de la industria automotriz en estos tres países, tan solo en México se producen cada año cientos de vehículos, de todo tipo, desde vehículos de trabajo hasta autos de lujo como Audi, BMW, Chrysler, Ford, General Motors, Honda, Kia, Mazda, Nissan, Toyota hasta Volkswagen.
Y antes de seguirte explicando cual es el problema, tengo que adelantarte que no se trata solo de autos, este es el principal problema que ya ha desatado una guerra comercial entre estos países e incluyen diversos productos que van desde salsa de tomate hasta el whisky y que podría empeorar muy pronto.
Ahora, veamos este vehículo, es un Audi Q5, ¿podríamos decir que es un vehículo mexicano? aunque se produce en Mexico, para ser exactos en el Estado de Puebla, pero para muchos es un auto alemán.

Y este es el inicio del problema, la disputa inicial de Canadá y México contra Estados Unidos se centra en cómo los tres países definen un vehículo norteamericano. Y es que una disposición del nuevo tratado comercial establece que para 2025, el 75 % de cada vehículo y de ciertos componentes básicos deben fabricarse en el país de origen para poder cruzar una frontera de América del Norte sin pagar impuestos. Si esos productos no alcanzan ese 75% de “hecho en casa”, EE.UU. puede cobrarle impuestos según las reglas de la Organización Mundial del Comercio.
Pero la interpretación que la administración de Biden quiere darle ahora a esta regla es más estricta que la de México y Canadá, para dificultar que los vehículos que vengan de Canada o Mexico si paguen impuestos y los suyos no, esto bajo un nuevo proyecto de Ley llamada Build Back Better que muchos han considerado como una política proteccionista y que en un momento te explicaré.
El problema concreto es que México y Canadá pelean porque en el tratado comercial que firmaron, se establece que si el 75 por ciento de un “componente esencial” de un automóvil se fabrica regionalmente, eso es suficiente para definirlo como un vehículo libre de impuestos en América del Norte y por “componentes esenciales” nos referimos al motor, transmisiones, chasis, carrocería, ejes, suspensión, dirección y baterías avanzadas. Pero ahora la administración de Biden dice que, entendieron mal las letras chiquitas, y que debe ser el 75% de todo el vehículo incluyendo faros, rines, foquitos, adornos y hasta los espejos retrovisores y como comprenderán con esa interpretación es casi imposible que el 75% de todas esas diminutas piezas de un vehículo se hagan en América del Norte, especialmente los semiconductores que solo se producen en Taiwán y con esto la administración de Biden pretende pasar a la bascula a todos los vehículos de sus socios comerciales pero no a sus vehículos eléctricos, que no solo no pagarían impuestos, sino que incluso hasta tendrían un descuento adicional o también llamado, estimulo fiscal.
Pongámoslo de este modo, en este ejemplo de la tienda de bicicletas, en un principio acordaste con tus vecinos que si el 75% de lo mas esencial de la bicicleta, como la llanta o la cadena de la la habían fabricado tus vecinos, era una bicicleta local, sin importar que el asiento, los reflectores o la campanita vinieran de Asia, pero de pronto le pides a tus vecinos que para no pagar impuestos en tu tienda deben hacer mas de la mitad de todos los componente de la bicicleta ellos solos, no tendrían de donde sacarlos, seria imposible, sobre todo si desde un principio tu sabias que ellos no se dedicaban a eso y peor aun, si ahora tu gran tienda de bicicletas comienza a vender bicicletas eléctricas con descuento, porque habría alguien de comprar la vieja bicleta de cadena que ahora paga impuestos y por lo tanto es mas cara? Lo único que harías es llevar a la quiebra a tus vecinos, pero ellos también venden otros productos como tomates, carne, electrónicos y en represalia te los venderían ahora a ti mas caros y todos perderían al final del dia.
Pues algo así esta pasando y como comprenderás ni México ni Canadá están muy felices que digamos y su molestia ya se ha hecho sentir en medidas de represalia.
Flavio Volpe, presidente de la Asociación de Fabricantes de Partes Automotrices en Canada, dijo que si Estados Unidos sigue adelante con su interpretación, podría tener implicaciones importantes en toda América del Norte y dijo que los fabricantes de automóviles podrían entonces optar por mejor no cumplir con las nuevas reglas y entonces dedicarse a solo ensamblar, sin producir ellos mismos los componentes esenciales, ni el 75% ni el 10% ni nada y podrían simplemente traer todos los componente de China a un precio mas barato y dejar de comprarle a Estados Unidos cientos de piezas de vehículos y simplemente aceptar el arancel de la Organización Mundial de Comercio del 2,5 por ciento adicional.
En ese escenario el gran ganador sería China que fabrican esas mismas piezas que hace Estados Unidos pero con mano de obra muy barata y el gran perdedor seria EE. UU. que actualmente produce alrededor del 50 por ciento de todas las piezas de automóviles en América del Norte.
En el 2019 Canadá, México y EE. UU. acordaron un proceso de mecanismo para resolver cualquier disputa: El panel de resolución de disputas, que México inauguró con la primer queja en contra de Estados Unidos y a la que ahora se le une formalmente Canadá.
Y a esto se le suma un problema mas que ha causado la molestia de ambos países, la creación de un incentivo fiscal propuesto por Biden que solo aplica para vehículos eléctricos que sean fabricados en EE. UU., la propuesta de Biden no ha sido bien vista por los Republicanos y es que la medida, aunque suena buena para los residentes de Estados Unidos, podría traer mas problemas que beneficios.
Y es que por parte de Canada, la viceprimera ministra Chrystia Freeland envio una dura carta a los principales Senadores estadounidenses amenazando con suspender partes del acuerdo comercial con Estados Unidos e imponer sanciones a los productos estadounidenses, en parte su carta la viceministra dijo:
«Estamos profundamente preocupados de que ciertas disposiciones de los créditos fiscales para vehículos eléctricos propuestos en la Ley Build Back Better violen las obligaciones de Estados Unidos en virtud del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá, la propuesta equivale a un arancel del 34 por ciento sobre los vehículos eléctricos ensamblados en Canadá y es una amenaza significativa para la industria automotriz canadiense y es una derogación de facto del T-MEC».
Y es que parte del plan llamado Build Back Better o «Reconstruir mejor» ofrece un subsidio de $12,500 USD para los residentes estadounidenses que compren un vehículo eléctrico en lugar de uno con un motor tradicional, en lo que la administración de Biden considera un paso positivo y necesario para sacar del mercado a los vehículos que funcionan con gasolina, para combatir el cambio climático.
Pero diversos economistas canadienses desestiman el argumento de Biden, diciendo que si realmente es un esfuerzo por combatir el cambio climatico, que ofrezca el mismo descuento de $12,500 dolares a todos los autos eléctricos que también se producirán en Canada y Mexico y no solo a los de Estados Unidos, por lo que la han considerado como una medida proteccionista en contra del libre comercio.
En resumen porque cualquier automóvil fabricado en Mexico o Canadá no recibiría ese subsidio y encima sería grabado con impuestos adicional por su interpretación a la regla del 75% de partes esenciales y todo vehículo extranjero será mucho más caro.
Esta historia es muy similar a la del 2019, cuando el Departamento de Comercio de EE. UU. le impuso aranceles del 25 % a las importaciones de acero y del 10 % al aluminio, justificándolas en intereses de seguridad nacional. Canadá y México se vieron afectados y ambos países tomaron represalias.
Canadá tomó represalias con sus propios aranceles del 25 por ciento sobre el acero y del 10 por ciento sobre el aluminio estadounidense, y también impuso un arancel del 10 por ciento sobre múltiples artículos de consumo, dirigido a los productos fabricados en los Estados en donde vivian los senadores estadounidenses que aprobaron esos aranceles. Esa lista de productos incluía al famoso Whisky Bourbon de Kentucky, cortadoras de césped, salsa de tomate, jarabe de arce, electrodomésticos, botes y muchos otros artículos.
Y ahora, que la historia se repite, la viceprimer ministra de Canada ha anunciados que en los próximos días publicaran una lista de productos estadounidenses que pueden enfrentar sanciones arancelarias si no hay una resolución satisfactoria de este problema.
Y una semana antes de que Canada anunciara esta serie de medidas arancelarias contra Estados Unidos, México ya había anunciado que emprenderia acciones comerciales contra Estados Unidos por estas mismas razones, que según la Secretaria de Economia de Mexico, violan el acuerdo comercial entre los tres países.
Ambos países, tanto Mexico como Canada dicen que la propuesta de Biden destruiría empleos y rompería acuerdos comerciales.
El arma secreta contra EEUU que solo México tiene y Canadá no
La secretaria de economía de Mexico Tatiana Clouthier, lanzo un mensaje muy preciso que llamo la atención de Biden:
“Si los demócratas estadounidenses toman medidas económicas que dañan a México, corren el riesgo de una reacción negativa de los votantes mexicoestadounidenses, parece que el Presidente Joe Biden está buscando votos para su reelección del próximo año. Si eso es así, puede haber consecuencias”.
Y esto habla de un factor muy poderoso que México tiene en EE. UU. y Canadá no: electores que tienen su voto en Estados Unidos y su corazón en México y que pueden votar a favor o en contra de Biden.
Y es que recientemente, cuando un periodista canadiense de CBC News le planteo que hay al menos un millón de canadienses viviendo en los EE. UU. que podrían votar en contra de Biden en las próximas elecciones, la secretaria de economía de México Tatiana Clouthier respondió al estilo canadiense con un “hold my beer” diciendo «Nosotros tenemos 38 millones de mexicanos viviendo en Estados Unidos».
38 millones de mexicanos son mas que toda la población junta que tiene Canadá y podría definir la reelección de Biden.
Tatiana Clouthier advirtió que el Presidente de México está analizando también otros pasos económicos, como la cancelarle diversos contratos a empresas estadounidenses para la generación de energía en Mexico y otorgarle esos servicios a una paraestatal con una participación garantizada de más del 50 por ciento del mercado.
De hecho el periódico The Wall Street Journal informo que las tropas de la guardia nacional mexicana ya sellaron las puertas de una terminal de combustible de propiedad estadounidense, y eso ha ejercido también una enorme presión en Estados Unidos por la que los republicanos están presionando a la administración Biden a que retroceda sobre esta interpretación del T Mec y sobre su plan llamado Build Back Better o «Reconstruir mejor».



