DE INMIGRANTE ILEGAL AL MÁS RICO CIRUJANO
Alguna vez escuché una frase horrible en México los pobres son pobres porque quieren, como si fuera una sentencia de muerte, pero en realidad es una forma muy errónea de dar a entender que las personas en situación de pobreza son culpables de su condición económica por su cultura, por su pereza o por sus malos hábitos. Nada más falso que eso!
Según un informe de la OCDE, un niño que nace en un hogar pobre en América Latina debe esperar para salir de la pobreza seis generaciones en Chile, nueve generaciones en Argentina y Brasil y hasta once generaciones en Colombia, es decir deberá esperar hasta trescientos treinta años para poder salir de la pobreza.
Nadie es pobre porque quiere depende mucho del lugar donde naciste o del lugar al que quieras, nadie es pobre por gusto se es pobre por falta de oportunidades.
Este niño se llama Alfredo Quiñones y llegó ilegalmente a EE.UU. no hablaba inglés, tampoco tenía un centavo en la bolsa, pero tenía el corazón lleno de esperanzas y en unos años pasó de cosechar tomates en los campos de Estados Unidos a convertirse en el neurocirujano más importante y admirado del mundo esta es su historia:



