Una nueva filtración clasificada acaba de confirmar lo impensable: el Pentágono ya tiene lista una operación militar directa contra México. Y no solo eso. En paralelo, buques de guerra, submarinos nucleares y más de 4,500 marines se están posicionando frente a las costas de Venezuela.
¿La excusa? El narcotráfico. ¿La realidad? Un mapa de objetivos militares trazado sin autorización oficial de México. Y lo más escalofriante: fuentes internas del propio Departamento de Defensa afirman que Estados Unidos no necesita el permiso de México para ejecutar sus planes. Entonces, ¿por qué no se ha dicho nada?
Prepárate para leer lo que los medios masivos callan… y lo que podría cambiar el futuro de América Latina para siempre.
¿México bajo vigilancia militar de EE.UU.?
En medio del silencio mediático, el periodista Ken Klippenstein reveló documentos que confirman que Donald Trump ordenó en mayo pasado activar un plan militar para México, con fecha tentativa de ejecución: septiembre.
¿El pretexto? El combate al fentanilo. Pero las fuentes muestran algo mucho más peligroso: el Pentágono ya tiene “paquetes de objetivos” mapeados en territorio mexicano, con coordenadas precisas para bombardeos, ataques con drones y despliegue de comandos especiales. Todo eso, mientras drones de inteligencia ISR sobrevuelan el país sin autorización oficial.
Y aunque el general Gregory Guillot declaró ante el Senado estadounidense que “México autorizó” estas operaciones, las versiones del gobierno mexicano se contradicen. Según Harfuch, todo fue solicitado por México. Pero, ¿quién dice la verdad?
¿Por qué están ligando a México con Venezuela?
La respuesta está en la narrativa: Estados Unidos está construyendo un discurso en el que México es cómplice de Nicolás Maduro y los cárteles. En palabras de Pam Bondi, fiscal trumpista y protectora de los archivos Epstein, “los carteles de Venezuela y México operan juntos”, y por eso se ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por la cabeza de Maduro.
¿Y si el siguiente es México? Si logran etiquetar a los cárteles mexicanos como organizaciones “narcoterroristas”, eso les abre la puerta legal para intervenir sin permiso. Así lo hicieron en Siria, en Irak, en Afganistán… y ahora apuntan a América Latina.
Un submarino nuclear para enfrentar al narco
El despliegue en el Caribe incluye destructores clase Arleigh Burke, el avión espía P-8 Poseidon, y hasta un submarino nuclear de ataque. ¿De verdad es contra cárteles? ¿O estamos presenciando el montaje perfecto para una intervención en toda la región?
Mientras tanto, los drones espía ya están en el aire. Según el general Guillot, el ISR ha sido “incrementado”, con vuelos de reconocimiento y vigilancia sobre México, sin necesidad de pedir permiso. El problema es que todo esto ya pasó antes: así empezaron las guerras en Irak y Libia, y todos sabemos cómo terminaron.
Venezuela es solo el inicio… México es el siguiente paso
La narrativa ya está construida: Maduro es el nuevo capo. Los cárteles mexicanos trabajan con él. México alberga más espías rusos que cualquier otro país del mundo. Y Estados Unidos —“con o sin permiso”— hará lo necesario para proteger su seguridad nacional.
Si nos tragamos ese discurso sin cuestionarlo, lo que hoy es un dron espía, mañana puede ser un misil. Y lo peor es que nos quieren convencer de que es por nuestro bien.o anormal se vuelva normal, y que el autoritarismo se instale disfrazado de estabilidad.
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